El
comentario de esta semana consiste en explicar qué es lo que hemos aprendido
con la presentación que hemos hecho.
Hay varias
cosas que he podido saber con más profundidad. La crisis crea un círculo donde
las quiebras suponen miles de despidos, y por lo tanto, mucho paro, menos
consumo, menos ventas y en el caso más extremo, la llegada de una guerra si no
se llega a un acuerdo. La rebaja salarial supondría el empobrecimiento de los
trabajadores y de la economía en general. Esto sólo podría llevarnos a un
estancamiento de la crisis.
El país
español se ha enriquecido, pero la proporción que ha correspondido a los
trabajadores se ha reducido, en oposición, con el crecimiento de los beneficios
empresariales. Este excesivo poder empresarial ha provocado la destrucción de
empleo y pérdida de competitividad. Sin embargo, no ha aumentado la
competitividad, lo que nos indica que no se va a conseguir mejorarla bajando
aún más los salarios.
Uno de los
principales problemas de la crisis es el desempleo. La caída de salarios en la
última década en España ha sido brutal con respecto a otros países europeos. Si
se quiere dar la vuelta a una economía sumergida en una profunda crisis, hay
que tomar medidas para lograr el mejor modo de generar ingresos y de su
posterior distribución.
Podemos
sacar como conclusión que la estrategia neoliberal basada en reducir salarios
para salir de la crisis económica no favorecerá ni el crecimiento de la
actividad ni el aumento del empleo en España. Por lo tanto, habría que tomar
otras medidas diferentes a bajar los salarios.
